Dando un paseo por el «Parque do Lago» en Gaiás (Cidade da Cultura) en Santiago de Compostela no pude evitar fijarme en lo importante que es el mulch para evitar la aparición de malas hierbas en el suelo. Una imagen (bueno, dos para comparar) vale más que 1.000 palabras. Ahí tenemos un alcorque con mulch en el que las malas hierbas «se atreven» a salir alrededor del mismo, por contra justo al lado había otro alcorque sin corteza y qué más se puede decir que no se aprecie en las imágenes.

Además del efecto anti-hierba, con lo que se evita la aplicación de los ya conocidos tóxicos herbicidas, se reservan los nutrientes en exclusiva para la planta que queremos cultivar, tiene un bonito efecto decorativo y también actúa como aislante frente a heladas en invierno y frente a los excesos de evaporación de humedad de la tierra con lo que, en invierno favorece incluso el desarrollo de raíces superficiales que, en caso contrario se helarían y en verano permite a la planta aguantar las duras sequías estivales. 

 

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